martes, 6 de noviembre de 2012

Mi bella dama



Hoy la ví de nuevo, en el mismo lugar de siempre, no podía dejar pasar esa oportunidad y me acerqué a ella. Su largo pelo rubio brillaba al sol del atardecer y sus bellos ojos ambarinos me miraron con intensidad.

Era perfecta, piel suave como terciopelo y anchas caderas femeninas. Me acerqué para acariciarla y se quedó inmóvil al notar el contacto de mi mano. Silencio por respuesta. Le susurré al oído lo que tantas veces había ensayado en sueños: “eres la yegua más preciosa que en visto en mi vida”

Josefina López

1 comentario: